Nathan Chasing Horse, conocido por su participación en Dances With Wolves, fue sentenciado en Nevada a 37 años a cadena perpetua tras ser declarado culpable de múltiples delitos de carácter íntimo.


El veredicto llegó tras un juicio de 11 días, donde las víctimas relataron abusos que, según la fiscalía, se extendieron por casi dos décadas, utilizando su rol como figura espiritual para manipular a mujeres y niñas, generando un entorno de control y abuso.

El jurado lo declaró culpable de 13 cargos, incluyendo agresiones a menores de, recibiendo una de las condenas más duras que ha enfrentado un actor en EE.UU.

Nathan negó las acusaciones y calificó el fallo como una injusticia, pero el tribunal consideró suficientes las pruebas para condenarlo.

