Una bulldog llamada Roxy fue brutalmente atacada con un martillo por su propio dueño en Inglaterra, quien la golpeó en la cabeza mientras ella intentaba proteger a sus siete cachorros de apenas cinco semanas.

Por suerte la policía fue alertada del caso, por lo que inmediatamente fue rescatada y trasladada de urgencia a un centro de bienestar animal, donde inició un largo proceso de recuperación física y emocional debido al trauma sufrido.

Afortunadamente, después de meses de cuidados médicos y de trabajar para recuperar su confianza en los humanos, Roxy finalmente logró sanar y fue adoptada por una familia que le brindó amor incondicional desde el primer segundo.

Sus siete cachorros, quienes resultaron ilesos gracias al sacrificio de su madre, también encontraron hogares definitivos, cerrando así un capítulo de maltrato con un final feliz para todos. 🥹❤️
