El amor por los hijos hace maravillas y está bien plasmado por Luciano Carvalho. Sin recursos, ni dinero, quisó que su hija de cinco años luciera hermosa para una celebración escolar en São Bento do Sul, Brasil, donde se les solicitó ir elegantes.

Su pequeña quería ser una princesa, por lo que el padre reunió todas las bolsas de plástico de supermercado que tenía para hacerle un vestido. ¿El resultado? una verdadera princesita de rosa que cautivó a los cibernautas.

El hecho fue rápidamente difundido y el padre ha recibido felicitaciones por todo el mundo. ¿La pequeña? lució feliz su traje hecho a mano y con amor por su padre.
Una historia de amor que inspira a muchos y enseña que no se necesita dinero para hacer felices a los que quieres.
