2.000 años de monedas cayendo en una canasta de madera. Un voluntario con traje recorre las bancas de la Basílica y acerca un lector electrónico. La feligresa toca la pantalla, elige el monto y pasa su tarjeta. Tres segundos. Listo.

El Vaticano implementó terminales POS con tecnología contactless en sus misas, desarrolladas junto a la empresa Numia, el banco italiano Banco BPM y la Conferencia Episcopal Italiana. Los dispositivos procesan tarjetas de crédito, débito, Apple Pay, Google Pay y relojes inteligentes. La pantalla es multilingüe y no requiere ningún dato personal.

El cambio se volvió viral gracias a un video de la periodista paraguaya Mónica Fabiola Ayala, acreditada ante la Santa Sede. El debate en redes se dividió en dos: los que ven modernización necesaria y los que ven un datáfono donde debería haber solo fe.
