Durante sus primeros días de vida, Alba ya había sido rechazada más de 20 veces. Nació en Italia con síndrome de Down y muchas familias decidieron no adoptarla, en parte por su condición. Su historia parecía encaminada a crecer sin un hogar… hasta que apareció alguien que no estaba en los “planes tradicionales”.

Luca Trapanese, un hombre soltero y abiertamente gay de Naples, llevaba años trabajando con personas con discapacidad y siempre había querido ser padre. En 2017, decidió iniciar el proceso de adopción y conoció el caso de Alba.

Contra todo pronóstico y en un sistema donde no es común que hombres solteros adopten, Luca logró convertirse en su padre. Desde entonces, comparte su día a día mostrando una vida cotidiana, desmontando prejuicios sobre la paternidad, la adopción y la discapacidad.

Hoy, la historia de Alba y Luca recorre el mundo como un recordatorio de que, a veces, lo que muchos rechazan… puede convertirse en el mayor acto de amor.

