Ellie Holzman se lo repetía a sí misma: jamás saldría con alguien más bajo que ella.
Medía 1,91 metros, había jugado vóley en la Universidad de Illinois, y esa idea se le había metido tan hondo que ni siquiera consideraba a tipos apuestos pero que eran más bajos que ella.

Lucas Byrd, su mejor amigo desde 2020, campeón de lucha libre de la NCAA y 23 centímetros más bajo que ella, un tipo amable, saludable, con quien tenían mucho en común.
Se conocieron en un bar cerca del campus, sobrevivieron la pandemia a punta de videollamadas y se quedaron ahí, en la zona gris de la amistad, durante dos años enteros.

Todo cambió en marzo de 2025. Byrd ganó su primer título nacional venciendo a Drake Ayala y, apenas terminó la pelea, corrió directo a las tribunas a abrazar a Holzman.
Las cámaras lo captaron todo, y el comentarista Mike Couzens lo resumió en vivo: “El amor no conoce límites, y definitivamente no conoce la altura”.
