6.000 litros de orina al día. Eso es lo que dejan en el campamento base del Everest las casi 2.000 personas que suben cada temporada alta.

Suena casi cómico, pero el dato es real y viene de un estudio internacional: como sale del cuerpo a temperatura corporal, esa orina funciona casi como agua caliente sobre el hielo. Los científicos calculan que puede derretir hasta 154 toneladas de nieve en una sola temporada. A eso se suma el calor de las cocinillas y el hollín que dejan las fogatas, que también desgastan el glaciar Khumbu desde adentro.


El asunto ya preocupa tanto a Nepal que las autoridades estudian trasladar el campamento base a una zona sin hielo y endurecer las reglas de manejo de desechos. Resulta que ni la montaña más alta del mundo es inmune a lo que dejamos atrás 🧗♂️♻️
