Faltaban minutos para el estreno de ‘Dogma’ y en casa de Salma Hayek se fue la luz. 🕯️

Sin espejo, sin secador, sin nada más que unas velas, Penélope Cruz tomó las brochas y empezó a trabajar. No era improvisación: de niña había aprendido el oficio en el salón de belleza que su madre, Encarna Sánchez, tenía en Alcobendas. Sombras moradas y verdes, un bob perfecto, y Hayek lista para la alfombra roja como si nada hubiera pasado.

La propia Cruz contó la historia años después en Allure, entrevistada por Olivia Wilde. Desde que se conocieron en Los Ángeles, cuando Hayek la invitó a quedarse en su casa mientras hacía audiciones, construyeron algo que ya lleva más de 20 años y que Hollywood entero conoce como una de sus amistades más genuinas. 💛

