Su mamá notó una mancha extraña en la mejilla derecha. Lukas Caldwell tenía 7 años.
Una biopsia confirmó el diagnóstico: síndrome de Parry-Romberg, una condición rarísima, que se estima afecta a 1 de cada 250.000 personas y que va reduciendo poco a poco los tejidos de un lado de la cara.


En su caso fue el derecho, y el cambio llegó despacio, durante años. Lo curioso es que su hermano gemelo, Ben, creció sin ningún rastro de la condición. Dos rostros casi idénticos, un solo lado distinto.

En plena adolescencia, Lukas decidió dejar de esconderse. Empezó a mostrar su historia en redes y hoy suma cerca de 3 millones de seguidores. Ahí cuenta sus cirugías, sus tratamientos y hasta lo que más le costó aceptar. Hace tres semanas compartió que una de sus operaciones salió muy bien y que ya se siente mejor.


La ciencia aún no sabe con certeza qué causa esta condición. Lukas, en cambio, lo tiene claro: no hay que juzgar a nadie por su apariencia.
