

Vera Wang tiene casi 80 años y sigue apareciendo en la Gala del Met y en la Semana de la Alta Costura de París como si el calendario no le hablara.
Su rutina no tiene nada de obsesiva.


Duerme 8 horas diarias sin negociar, termina el día con baños calientes largos y usa protector solar SPF 30 de forma constante desde siempre.
Come limpio casi siempre, pero confesó que le encantan las papas fritas, las donas de Dunkin’ y que puede comer McDonald’s a diario durante semanas si se le antoja.
Se relaja con un cóctel de vodka y hace 5 minutos de pesas ligeras.
Su figura, dice ella, es pura memoria muscular de sus años de patinaje y ballet. El resto, asegura, es trabajo: ese es su verdadero motor.
