Perder la licencia suele significar una cosa: quedarse a pie. Pero esta estudiante encontró una forma bastante particular de resolverlo… y terminó llamando la atención de todo el campus.
Tara Monroe, de 20 años, perdió su licencia después de ser detenida por manejar bajo los efectos del alcohol. Como parte de la lección, su papá también le quitó el auto, dejándola sin muchas opciones para moverse.

Pero en lugar de resignarse o cambiarse a la bicicleta, decidió buscar una alternativa por internet. Así fue como encontró y compró un Jeep de Barbie usado, con el que empezó a ir a clases en la Universidad Estatal de Texas.
Obvio que no era la opción más rápida, ni la más cómoda, ni mucho menos la más discreta. Aun así, cumplía su función: la llevaba de un punto a otro… y de paso se robaba todas las miradas.

Al final, lo que partió como una consecuencia terminó siendo una solución bastante creativa. No ideal, claramente, pero suficiente para no quedarse varada en el campus. Y bueno, difícil pasar desapercibida así.
