Gabriel fue encontrado con vida. Estaba dentro de una bolsa de plástico atada, en un contenedor cerca de un complejo de apartamentos de Dashwood Drive, al suroeste de Houston; aún tenía el cordón umbilical y estaba húmedo. Una vecina que escuchó al bebé llorar dentro del contenedor de basura y no dudo en llamar a las autoridades.

La Policía de Houston recibió el aviso el domingo 21 de julio, cerca de la 1:15 p. m. Las autoridades lo sacaron de la bolsa y lo llevaron al Texas Children’s Hospital para evaluarlo. Horas después, se determinó que Gabriel estaba en buen estado de salud y quedó bajo el cuidado de los Servicios de Protección Infantil.

Everilda Cux-Ajtzalam, la madre de 18 años, está acusada de poner a su hijo en la bolsa y dejarlo allí. El secretario de distrito del condado de Harris confirmó una fianza de 90.000 dólares. Actualmente se encuentra cumpliendo una condena de 7 años.

