Abigail Beck tiene 15 años y es alérgica al agua: llorar, ducharse o beber le queman la piel por dentro

Por Alexander López
4 September, 2026

Abigail Beck tiene 15 años y vive en Arizona, Estados Unidos. Hasta que llegó la pubertad, el agua era solo agua. Después, se convirtió en su enemiga.

Le diagnosticaron urticaria acuagénica, una enfermedad tan rara que apenas existen 100 casos documentados en el mundo.

Si bebe agua, vomita y el corazón se le acelera. Si llora, sus propias lágrimas le queman la piel. La lluvia, dice ella, se siente como ácido.

Ni siquiera puede hacer ejercicio: el sudor le deja marcas dolorosas en el cuerpo, y después de cada ducha tiene que secarse de inmediato para evitar una reacción.

Su padre, Michael Beck, subdirector de una escuela secundaria, la acompaña en un tratamiento con un alergólogo que todavía no tiene respuestas definitivas.

La ciencia no encontró cura, solo maneras de sobrellevarla. Y mientras tanto, Abigail aprende a vivir esquivando algo que el resto de nosotros ni siquiera piensa dos veces antes de tocar.

Puede interesarte