Giuseppe Giordano no va solo al mar.
Tiene 70 años y cada mañana se sienta frente a la playa de Gaeta, en Italia, con un marco entre las manos. Dentro, el retrato de Ida, su esposa, fallecida. Él la conoció cuando tenía 16 y ella 17. Se casaron en 1969, contra la voluntad de sus padres, en una época en que tener un hijo fuera del matrimonio todavía era un escándalo.

Vivieron una vida larga y tranquila, hasta que en 2011 Ida enfermó y murió. Desde entonces, según contó a Giorgio Moffa, dueño del restaurante frente al que se sienta, él vuelve a ese lugar porque ahí pasaron muchos buenos momentos, en una playa cercana donde fueron el primer amor del otro. Moffa lo fotografió y subió la imagen a Facebook el 1 de julio de 2018.
La foto se volvió viral en Italia y el ministro del Interior, Matteo Salvini, respondió con tres corazones. Giuseppe, en cambio, no busca likes: solo no soporta mirar el mar sin ella.
