César Pastrana tenía 33 años y cumplía cadena perpetua.

El mexicano había sido condenado por abusar sexualmente de nueve menores. Murió después de una agresión en la prisión estatal de Hancock, en Georgia, Estados Unidos, donde estaba recluido. Su caso quedó marcado por dos hechos: la condena por los abusos y una muerte dentro del sistema penitenciario.

Un portavoz del Departamento Correccional de Georgia confirmó el fallecimiento y dijo que las autoridades investigaban el caso como homicidio. Así, el expediente que lo llevó a prisión quedó acompañado por otra investigación: la que busca esclarecer la agresión que precedió a su muerte.

