En las cámaras de seguridad parecía el empleado más flojo del turno: una bebida en la mano, la otra guardada en el bolsillo y cero apuro por trabajar. Su jefe iba a despedirlo, hasta que vio el video completo.

Un trabajador fue denunciado ante la administración de su empresa por supuestamente pasar el día sin hacer nada y solo tomando té. Las cámaras de seguridad parecían mostrarlo relajado, con una bebida en la mano y sin mucho movimiento.

Sin embargo, al revisar las grabaciones completas, descubrieron que sí cumplía con todas sus tareas y mantenía un ritmo de trabajo constante mientras aprovechaba pequeños descansos para beber té.

Lejos de castigarlo, la empresa terminó premiándolo con un bono salarial.
