Salma no necesitaba que nadie hablara por ella, pero Adam Sandler igual se plantó.
Cuando se preparaba Son como niños, el actor ya había elegido a Salma Hayek para interpretar a Roxanne, su esposa en la película. Sin embargo, ejecutivos del estudio no estaban convencidos y llegaron a sugerir que siguieran buscando a alguien “menos étnica” para el papel.

Sandler se negó. Según se ha contado sobre el rodaje, respondió que ya le había ofrecido el personaje a Salma, que ella había aceptado y que no pensaba reemplazarla. Incluso les habría pedido que no volvieran a plantearle el tema.
Con los años también se hizo viral una respuesta mucho más irreverente que se le atribuye al comediante: “Ella tiene dos grandes razones para estar en la película”, una broma muy de su estilo que terminó acompañando la historia de cómo defendió su elección.
Salma terminó protagonizando la cinta junto a él, regresó para la secuela y aquella relación profesional terminó transformándose en una amistad que ha sobrevivido fuera del set.
Al final, Adam Sandler no solo consiguió a la actriz que quería para el papel: encontró a una amiga con la que sigue disfrutando trabajar años después.
