Stanley Sandler murió en 2003. Su hijo Adam nunca lo dejó ir del todo.

Cada vez que arranca una película de Happy Madison Productions, aparece un anciano golpeando una pelota de golf mientras una voz grita “Terrific!”. Ese hombre es Stanley, el papá de Adam Sandler. Y esa voz, aunque suena idéntica a la suya, en realidad es Adam imitándolo después de su muerte, para que su recuerdo siguiera abriendo cada historia.

El tributo no terminó ahí: en “Grandma’s Boy” el logo cambia a “Oh, boy”, en “The Ridiculous 6” se vuelve sepia con estética western, y en “Hustle” Sandler bautizó a su personaje Stanley Sugerman y se dejó la barba para parecerse a su padre. Veinte años después, sigue encontrando formas nuevas de decir gracias. 🎬❤️

