Adam Sandler tiene una superstición muy particular. 🥹
Todo empezó en los bastidores de una de sus primeras grandes películas, cuando conoció a Jacqueline Titone, la actriz que se convertiría en su esposa. Desde entonces, algo cambió en su forma de trabajar: no importa el género ni el año, Jackie aparece en casi todos sus proyectos.
Para Sandler no es casualidad ni capricho de pareja. Él mismo lo ha dicho: la considera su amuleto de buena suerte, la persona que le trae calma antes de las cámaras y equilibrio después. En una industria donde los matrimonios de celebridades suelen quedar fuera del set, él eligió lo contrario: llevarla a todos lados, película tras película, como si el éxito solo funcionara con ella cerca. 💕
