Cuando asistió a sus primeros premios Oscar en 1997, Salma Hayek confesó que se sentía algo desanimada porque no tenía con quién ir al evento. La actriz atravesaba sus primeros años en Hollywood y, según ha contado, no estaba viviendo el momento más fácil de su carrera.

Sin embargo, el día de la ceremonia recibió una inesperada sorpresa. Alguien tocó la puerta y, al abrir, se encontró con Luis Miguel, quien había decidido acompañarla a la gala. Según recordó Salma, el cantante llegó con una sonrisa y una frase que nunca olvidó: “Admítelo, te sacaste la lotería”.

La actriz ha recordado esta anécdota con mucho cariño a lo largo de los años. De hecho, ambos mantuvieron una estrecha amistad desde su juventud, y fue precisamente Luis Miguel quien la acompañó en una de las noches más importantes de su carrera.

