María Lourdes Pérez quedó en medio de una de las historias más sensibles de los terremotos del 24 de junio en Venezuela. Su hijo Gonzalo, de 16 años, estaba ensayando una coreografía de fin de curso junto a compañeras de colegio en Tanaguarena, estado La Guaira, cuando ocurrió el desastre.

El grupo preparaba una presentación inspirada en Michael Jackson. María Lourdes le había mandado a hacer a Gonzalo un traje con chaqueta brillante, lentejuelas y guantes para el acto escolar. Ese día, el joven se llevó la ropa escondida porque quería practicar antes de la graduación.

La madre también busca a Santiago José Márquez Pérez, su hijo mayor de 21 años, y continúa en la zona afectada esperando respuestas. Su historia refleja la angustia de muchas familias que siguen removiendo escombros casi sin descanso.

