Adriana tenía 22 años y 16 semanas de embarazo cuando una bala le dio en la cabeza: la desconectaron 12 días después, a una semana de la fiesta donde iba a conocer el sexo de su bebé

Por Alexander
8 October, 2026

Adriana Jimenez tenía 22 años, una hija de 6 y un bebé de 16 semanas en camino.

El 23 de agosto, hacia las 8 de la mañana, estaba al volante de su auto en un callejón de Canoga Park, en Los Ángeles, esperando para estacionar junto a su hermana Maria Fernanda.

Habían terminado su turno como cocineras en un restaurante tailandés y venían de salir con unos primos. Según la policía, un hombre se acercó al auto y abrió fuego.

Adriana recibió un disparo en la cabeza. Su hermana, dos disparos: una bala le atravesó el cuello, pero se espera que se recupere.

Adriana fue declarada con muerte cerebral y pasó 12 días en soporte vital. El viernes 4 de septiembre su familia tuvo que despedirse. Según su tío, el bebé también murió. El 11 de septiembre cumpliría 23 años y ese mismo día planeaba la revelación del sexo de su hijo. Hoy, su familia pide ayuda para llevarla a El Salvador, su tierra. Su pequeña, cuenta el tío, sigue llamando a su mamá y llorando por ella.

Puede interesarte