Faltaban segundos para el descanso. Noruega ganaba 1-0, Alexander Sorloth tenía a Erling Haaland solo del otro lado y decidió patear él mismo. La pelota se fue al bloqueo, Inglaterra empató minutos después y terminó ganando en el tiempo suplementario, dejando a Noruega afuera del Mundial 2026.

Lo que siguió no tuvo nada que ver con fútbol. Lena Selnes, pareja de Sorloth y madre de sus dos hijos, contó en Instagram que empezaron a llegarle mensajes que le pedían al jugador que nunca más volviera a jugar, y amenazas de muerte dirigidas a ella y a sus hijos. Según Infobae, las publicaciones del delantero acumularon más de 100.000 comentarios de odio.

Selnes ya anunció acciones legales contra las cuentas responsables. El propio seleccionador noruego, Stale Solbakken, calificó todo como “trágico” y les recomendó a los jugadores jóvenes alejarse de las redes. Un tiro errado, y de repente toda una familia bajo ataque.

