

Ginger no confiaba en nadie.
La encontraron abandonada junto a las vías del tren, con la panza tan hinchada que parecía a punto de estallar. Audray, rescatista de Rescue With Me, se acercó despacio, pero el miedo pudo más: la perra corrió hacia el bosque y desapareció entre los árboles. Durante casi dos horas, Audray la siguió con premios y paciencia, hablándole bajito, hasta que logró ponerle un collar y llevarla a un lugar seguro.
No hubo tiempo que perder. Antes de que se cumplieran 24 horas en el refugio, Ginger dio a luz a 10 cachorritos, todos sanos, todos a salvo. Meses después, ella y toda su camada encontraron familias que los adoptaron, lejos de las vías donde alguna vez la dejaron sola.

