¿Alguna vez has notado una línea vertical que divide tu abdomen y pensaste que era algo extraño? Se trata de la línea alba, una banda de tejido conectivo que todos los seres humanos tenemos, aunque algunos la luzcan más que otros.

Durante la gestación esta línea suele oscurecerse más debido a las hormonas del embarazo. Se dice que el contraste oscuro ayuda al bebé (que nace con una visión muy limitada y borrosa) a guiarse hacia el torso de la madre. Se puede decir que es una especie de “GPS biológico”.

No es una mancha ni un error; es una marca de poder anatómico que todos tenemos oculta, pero que en la maternidad se vuelve protagonista.

