En Tijuana, México, un hombre apareció atado a un árbol con un cartel colgado que decía “por infiel”. Nadie sabe cuánto tiempo estuvo ahí expuesto antes de que alguien diera aviso. 🫣
Guardias de seguridad llegaron al lugar y lo liberaron, mientras vecinos y curiosos grababan la escena sin intervenir. El video se volvió viral y desató una ola de comentarios que, lejos de condenar el hecho, lo celebraron como un castigo merecido.
Entre las reacciones hay quienes hablan de violencia y derechos vulnerados, y quienes piden que este tipo de “tutorial” se repita. La pregunta que queda flotando es incómoda: ¿hasta qué punto una comunidad puede tomarse la justicia por su cuenta sin que nadie diga basta?
