Rihanna volvió a llamar la atención con un tatuaje muy personal y distinto a sus diseños anteriores.
Esta vez, la artista decidió transformar un dibujo hecho por sus hijos en una pieza permanente detrás de su rodilla.
El boceto, creado por Rza, Riot y Rocki, tenía trazos infantiles, colores y stickers de PAW Patrol, pero para Rihanna se convirtió en un recuerdo familiar con un valor mucho más profundo.

El gesto rápidamente llamó la atención por mostrar una faceta más íntima y maternal de la cantante.

