Datuk Abdah Alif tiene 72 años y acaba de casarse.

Su nombre no es cualquiera: fue pieza clave del equipo de Malasia que en 1980 venció 2-1 a Corea del Sur y consiguió, por mérito propio, un cupo a los Juegos Olímpicos de Moscú.
Jugó junto a figuras como Datuk Soh Chin Aun y Datuk Santokh Singh, en lo que se recuerda como la época dorada del fútbol malayo.
Finalmente ni él ni sus compañeros llegaron a competir: Malasia boicoteó esos Juegos en protesta por la invasión soviética a Afganistán.

Cuatro décadas después, unas fotos de su boda circularon en redes y encendieron las alarmas de los aficionados. Su hermano menor, Datuk Yunus Alif, también exjugador y entrenador nacional, confirmó que Abdah se casó el 27 de agosto en Kuala Terengganu con una mujer que se cree tiene 20 años. Según Yunus, ambas familias dieron su bendición al matrimonio, y la razón por la que Abdah no contestaba llamadas era simple: estaba de luna de miel.

Nadie ha revelado quién es ella. Lo único confirmado es la diferencia de 52 años entre los dos, y que la leyenda que casi pisó Moscú en 1980 hoy vuelve a ser noticia por algo completamente distinto.
