Margaret Rog tenía 75 años y era la única cuidadora de su esposo de 76, un hombre ciego, con demencia y Alzheimer que ya no podía valerse por sí mismo.

El 20 de agosto, en su casa de Morgantown, West Virginia, él fue al baño y no pudo levantarse solo del inodoro. Rog tampoco pudo levantarlo. Lo dejó ahí, sin agua, sin comida y sin sus medicamentos, mientras ella se iba a dormir. Según los investigadores, lo escuchó gemir de dolor durante horas y no llamó a nadie. Pasaron 19 horas hasta que una terapeuta del habla llegó para una visita de rutina y lo encontró inconsciente.

Llegó al hospital con insuficiencia cardíaca y respiratoria, embolia pulmonar, sepsis, rabdomiólisis y heridas en la zona donde había permanecido sentado. Murió el 31 de agosto en el Ruby Memorial Hospital. Rog admitió ante la policía y su propia familia que sabía que él necesitaba ayuda. Ahora enfrenta cargos por abuso y negligencia de un adulto incapacitado, y pagó 75.000 dólares de fianza tras declararse no culpable.
