Dos estudiantes de secundaria en Putian, China, aprendieron por las malas que “ninguna buena acción queda sin castigo”. El pasado 19 de febrero de 2026, las jóvenes ayudaron a una anciana que se cayó de su bicicleta tras perder el equilibrio. ¿El agradecimiento? Una demanda por la astronómica cifra de 40.300 dólares.


La mujer alegó que las estudiantes aparecieron de la nada, haciendo que vacilara y se cayera de su bicicleta. La policía determinó que las niñas tienen responsabilidad secundaria en el accidente, alegando que su presencia “asustó” a la mujer.


Ahora deben pagar miles de dólares por un golpe que a ojos de muchos ellas ni siquiera provocaron.
