Winifred Peel tiene 77 años y ese día salió de un banco en Bromborough, Wirral, con 200 libras esterlinas recién retiradas.

Tres jóvenes de Manchester —Felix Stoica, Piper Dumitru y Florin Geblescu— la habían estado observando desde adentro del banco. Según el fiscal William Beardmore, viajaron hasta ese pueblo específicamente a buscar “objetivos fáciles”. La empujaron mientras tecleaba su clave, y cuando uno de ellos se inclinó para robar el dinero del cajero, Winifred entendió lo que estaba pasando.
No se quedó paralizada. Agarró al atacante por el cuello y le estampó la cabeza contra el cajero automático tres veces. Los tres huyeron, pero la policía los identificó gracias a que ella misma reconoció a uno de ellos como el hombre al que había visto salir del Barclays horas antes.

El juez Norman Wright fue tajante al sentenciarlos: atacaron a una víctima vulnerable que, a pesar de su edad, se resistió hasta el final. Stoica recibió dos años de prisión, Geblescu 18 meses y Dumitru ocho. Winifred asegura que nunca volverá a sentir la misma confianza de antes.
