Anciano trabajó como bici-taxi hasta los 88 años sólo para pagar la escuela de más de 300 niños pobres

Por Alexander López
31 July, 2026

Bai Fangli tenía 74 años cuando decidió que ya había trabajado suficiente. Volvió a su pueblo en Hebei, China, listo para descansar después de toda una vida pedaleando un triciclo por las calles de Tianjin.

Pero encontró algo que no pudo ignorar: niños trabajando el campo porque sus familias no tenían para pagarles la escuela.

Ese día Bai tomó su triciclo de nuevo y regresó a la ciudad. Durmió en un cuarto pequeño cerca de la estación, comió lo mínimo, vistió ropa usada durante los siguientes 18 años.

Cada yuan que ganaba pedaleando bajo el sol o la lluvia iba directo a la educación de niños que nunca conoció en persona.

En 2001, ya con 88 años, llegó por última vez a una escuela secundaria de Tianjin. Entregó su última donación y dijo que ya no podía seguir trabajando.

Murió en 2005, a los 92 años, sin ahorros ni propiedades. Había donado 350.000 yuanes, unos 55.000 dólares, y pagado la escuela de más de 300 niños que hoy tienen una vida distinta gracias a él.

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