Andressa Urach, de 38 años, lo dijo sin rodeos frente a las cámaras del ‘Rancho do Maia’: tiene ninfomanía.


Lo confesó la madrugada del miércoles 19, después de pasar una segunda noche con Vini Bruno, influencer de 25 años que minutos antes había sido grabado tomando un medicamento similar a la Tadalafila, usado normalmente para la disfunción eréctil.


Ella lo notó, lo comentó entre risas, y terminó abriendo una puerta mucho más íntima: le habló de un trastorno de comportamiento sexual compulsivo que convive, según ha revelado en otras ocasiones, con un diagnóstico previo de bipolaridad y trastorno límite de la personalidad.


Andressa fue clara en algo: no busca nada serio con Vini y esa sería la última vez entre ellos.


Pero la escena ya quedó grabada, y lo que iba a ser una noche más del reality terminó exponiendo una salud mental que ella misma ha ido desnudando, diagnóstico tras diagnóstico, frente a millones de personas.
