“Oh Dios, eso es complicado.” Así arrancó Andrew Garfield cuando su propia coprotagonista, Claire Foy, le preguntó sin filtro si el Botox le está robando a los actores la capacidad de mostrar emociones reales frente a cámara.
Fue en el segmento ‘Lie Detector Test’ de Vanity Fair, publicado el 20 de agosto de 2026, donde Garfield (43) y Foy (42) promocionan juntos ‘The Magic Faraway Tree’. Él pidió ir con cuidado, pero no esquivó el fondo del asunto: dijo que le encantaría vivir en una sociedad donde nadie sintiera la obligación de tocarse la cara, aunque reconoció que esa presión existe y golpea con mucha más fuerza a las mujeres que a los hombres en la industria.
Sus palabras llegaron justo cuando las redes ya venían debatiendo sobre la expresividad facial de Sydney Sweeney en ‘Euphoria’. Garfield no mencionó ese caso, pero su respuesta cayó como una pieza más de una conversación que Hollywood ya no puede seguir esquivando. 🎬
