Andrew Garfield no lo dijo en broma, aunque lo disfrazó de chiste. En plena Comic-Con de 2013, mientras la Corte Suprema de Estados Unidos avanzaba en derechos LGBT, el actor le confesó a Entertainment Weekly que había hablado en serio con el productor Matt Tolmach sobre algo que nadie esperaba de Spider-Man.
Su idea era simple y arriesgada: que MJ fuera hombre. Y no cualquiera — soñaba con Michael B. Jordan interpretando ese papel, abriendo la puerta a un Peter Parker bisexual. “¿Por qué no puede ser gay?”, lanzó Garfield, dejando la pregunta flotando sobre todo el universo Marvel.

Sony nunca tomó la propuesta en serio. Años después, en 2015, Garfield insistió pidiendo un Spider-Man pansexual. En 2021 volvió a recordarlo, casi con resignación. La idea sigue ahí, esperando en algún cajón de Hollywood. 😅
