Andrew McAuley remó 1.600 kilómetros en solitario por el Mar de Tasmania y a 48 kilómetros de hacer historia, el kayak apareció vacío

Por Rodrigo Martínez
30 July, 2026

Andrew McAuley, 38 años, llevaba más de 30 días remando solo cuando el Mar de Tasmania se convirtió en su tumba. Había salido de Tasmania rumbo a Nueva Zelanda con un objetivo que nadie había cumplido: cruzar en kayak, sin compañía, uno de los tramos oceánicos más hostiles del planeta.

A solo 48 kilómetros de Milford Sound, su voz llegó por radio pidiendo auxilio. La señal se cortó antes de terminar la frase. Los equipos de rescate hallaron su kayak días después, flotando vacío frente a la costa. Dentro, una cámara guardaba una de sus últimas imágenes: empapado, agotado, encerrado en su cabina mientras una tormenta golpeaba la embarcación.

El forense neozelandés concluyó que McAuley murió ahogado tras volcar y no poder enderezar su kayak. Su cuerpo nunca fue encontrado. Casi dieciocho años después, el misterio de qué pasó exactamente en esos últimos minutos sigue sin respuesta.

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