Andy Ruiz Jr. no se reconocía en el espejo. Después de vencer a Anthony Joshua en 2019 y convertirse en el primer campeón mundial de peso completo de raíces mexicanas, todo se le fue de las manos.
La revancha seis meses después lo encontró pesando casi 284 libras, y el título se le escapó junto con la disciplina. Siete años y varias peleas irregulares después, Ruiz volvió a llamar a la puerta de Manny Robles, el entrenador que lo llevó a la gloria.

Juntos armaron un plan silencioso: bajar 43 libras, de las 300 que llegó a pesar entre combates a las 254.3 con las que se subió a la balanza esta semana en Newark.

Es su peso más bajo desde 2018. Este viernes 4 de septiembre, en el Prudential Center, Ruiz enfrenta al polaco Damian Knyba, de 6’7″ y exsparring de Joshua, con un contrato nuevo bajo el brazo con Eddie Hearn y Matchroom Boxing.
Si todo sale bien, el sueño declarado es uno solo: una trilogía con el hombre que le arrebató el título.
