Un hombre se le acercó y soltó el comentario de siempre: que para ser mujer, opinaba demasiado.

Anne Hathaway no se quedó callada. Le devolvió la frase con la misma lógica que él había usado, pero apuntando directo a su ignorancia: “Para ser hombre, eres bastante ignorante”.

La respuesta circula ahora entre miles de mujeres que reconocen esa misma escena, vivida en versiones distintas, casi todas las semanas. No hizo falta gritar ni ofender. Bastaron diez palabras bien puestas para recordar que la opinión de una mujer nunca debería medirse distinto a la de un hombre.

