Krépin Diatta no se guardó nada. El lateral senegalés, que hasta hace poco jugaba en el Mónaco, contó con humor cómo cambió el trato de algunas mujeres apenas firmó su primer contrato profesional.

Antes, dijo, ni lo miraban. Después del contrato, empezaron a decirle que “el clima de Europa” lo hacía ver más fresco. Una frase que resume, mejor que cualquier análisis, el efecto que tiene el dinero en la percepción ajena.

Diatta fue más allá: contó que se miró al espejo buscando el cambio físico que todos parecían ver, y no encontró nada distinto. Ahí entendió, dijo, que a algunas personas solo les interesa el dinero.
