En 1978, en un aeropuerto de Michigan, arrestaron a un joven llamado Tim Allen con más de0,64 kilogramos de cocaína encima. Bajo las leyes de ese estado, la condena posible era cadena perpetua sin libertad condicional. No había margen para el error.

Allen negoció con las autoridades. Entregó información que ayudó a procesar a 20 personas y logró la condena de cuatro grandes distribuidores de droga. Esa cooperación cambió su destino. La pena se redujo a un rango de tres a siete años.

Cumplió dos años y cuatro meses antes de salir. Volvió a la comedia, reconstruyó su carrera desde cero y terminó protagonizando Home Improvement y prestando su voz a Buzz Lightyear, uno de los personajes más queridos de Pixar. Pocas historias muestran de forma tan cruda que el pasado no siempre define el final.

