Mauro, de 21 años, llevaba cuatro años limpiando parabrisas en la esquina de Alem y San Lorenzo, en San Miguel de Tucumán, Argentina. Ahí, sentada en la acera, su hija Guadalupe, de 6 años, hacía la tarea escolar mientras su papá trabajaba bajo el sol.

Un vecino llamado Álvaro Romero los vio, tomó una foto y escribió en Facebook: “Esa pequeña merece todas las oportunidades. Ayudemos”.

La imagen se compartió miles de veces hasta que llegó a Agustín, un cliente habitual de ese semáforo, quien le ofreció a Mauro empleo formal como ayudante de albañil.

Hoy la familia tiene casa propia, Ruth (28) consiguió trabajo limpiando hogares y Guadalupe junto a su hermano Santiago van a la escuela. “Antes si llovía no comíamos”, recuerda Mauro. Ahora sueña con comprar una moto para llevar a su hija a clases.
