Hansel, un pit bull mix de dos años y medio, llegó al West Hills Animal Hospital & Emergency Center de Huntington, Nueva York, con una pelota de goma sólida completamente alojada en la garganta. Su dueña, Kelly Skinner, lo llevó de urgencia mientras el perro se ponía literalmente azul por la falta de oxígeno. Cada segundo contaba.


Lo que hizo la Dra. Kristie Williams no estaba en ningún protocolo rutinario del hospital: aplicó presión directa desde el exterior del cuello del perro, una técnica llamada ‘external extraction’ que había visto demostrada en un video de entrenamiento años atrás y nunca había usado en la práctica. En el video grabado esa noche se la puede ver posicionarse sobre Hansel, comprimiendo con precisión hasta que la pelota cedió. Lo que parecía imposible duró apenas segundos. 🎥
El detalle más inquietante: exactamente 20 minutos antes, la misma Dra. Williams había salvado a un Doberman con una pelota de tenis atorada usando la misma técnica, también por primera vez en ese centro. Dos perros. Dos pelotas. Una sola noche. Kelly Skinner describió la escena entre lágrimas en una entrevista con ABC7 New York; hoy dice que Hansel ya está listo para jugar fetch cada día, como si nada hubiera pasado. 🐾
