Aprendió a lanzar cuchillos, intimidó a sus compañeros y casi murió: así se preparó Daniel Day-Lewis para una película

Por Pablo Román
9 October, 2026

Daniel Day-Lewis llevó su preparación para Pandillas de Nueva York (2002) a extremos que pusieron en riesgo su propia salud. Para interpretar a Bill, el Carnicero, no se conformó con memorizar el guion: aprendió a trabajar en una carnicería, practicó el lanzamiento de cuchillos y entrenó hasta poder tocar el ojo postizo de su personaje con la punta de una hoja sin parpadear.

Su transformación tampoco terminaba cuando se apagaban las cámaras. Mantenía el acento y la personalidad intimidante del villano, incluso durante las comidas. Leonardo DiCaprio contó que prácticamente no volvió a hablar con el actor fuera de sus personajes durante meses.

Pero su decisión más extrema llegó con el frío. Se negó a utilizar un abrigo moderno porque su personaje vivía en el siglo XIX. Terminó enfermando de neumonía y, según los relatos del rodaje, inicialmente rechazó los medicamentos por la misma razón. Finalmente aceptó recibir tratamiento.

Durante una escena de pelea también sufrió una fractura de nariz y continuó actuando.

Para Day-Lewis, interpretar al Carnicero significaba vivir como él, incluso cuando esa entrega dejó de ser segura.

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