Sí, Ariana Grande rompió a llorar en pleno escenario en Los Ángeles durante su gira Eternal Sunshine, y sí, su ruptura con Ethan Slater —su novio de tres años y coprotagonista de Wicked— fue un golpe real. Una fuente cercana a la familia lo confirma: la relación fue un «latigazo cervical» que nadie se atrevió a terminar aunque todos veían que ya no funcionaba. Pero eso, dice la misma fuente, no es ni de lejos lo peor que está atravesando. 😔
El verdadero quiebre llegó en 2024, cuando se estrenó el documental The Quiet on Set, que expuso los supuestos abusos que ocurrieron detrás de cámaras en la programación infantil de Nickelodeon. Ariana, que tenía 16 años cuando consiguió el papel de Cat Valentine en Victorious, no quería verlo. Pero el documental se volvió tan masivo que terminó enfrentándola a algo que había evitado durante años: entender para qué servían realmente esos videos. En uno exprimía una patata emitiendo gemidos. En otro, agua le caía sobre el pecho. En otro más, se metía los dedos en la garganta. Todos producidos por la cadena mientras ella era una adolescente. 😶
Ariana Grande wipes away tears during Eternal Sunshine Tour stop in Los Angeles, overcome by the love and energy from her fans inside https://t.co/aF2yiyTHol Arena. “Holy shit,” she says on her first tour since 2019. “This is overwhelming.” pic.twitter.com/FJA7ILGGtD
— Chris Gardner (@chrissgardner) June 15, 2026
«Verse a sí misma a los 16 años intentando ordeñar una patata en una cama, eso te deja traumatizado cuando lo vuelves a ver de adulta y piensas: ‘Ah, eso era para excitar a los viejos’», dijo la fuente. «Saber cómo la habían utilizado cuando era adolescente, sin siquiera darse cuenta del alcance, eso la afectó profundamente». Hoy Ariana hace terapia, medita y, según quienes la rodean, se esfuerza mucho por estar bien. 🌸
