El 8 de febrero de 2012, Arnold Schwarzenegger subió una foto. En ella estaba tendido en una cama de hospital. Y a su lado, en otra cama, estaba Sylvester Stallone.
Arnold tenía 64 años. Sly, 65. Los dos iban a pasar por el quirófano por lo mismo: un hombro cansado.
“Después de toda la acción, las acrobacias y el castigo físico de rodar The Expendables 2 y The Last Stand, era hora de una puesta a punto en mi hombro”, escribió Arnold. “Miren quién esperaba coincidentemente en la fila detrás de mí.”

Dos hombres que durante décadas fueron sinónimo de músculo, explosiones y puños. Y ahí estaban, esperando turno como cualquiera.
Arnold cerró con una promesa: estarían listos para otra ronda cuando rodaran The Tomb, la película que iban a protagonizar juntos.
Años después, Stallone contó que aquel encuentro fue “por accidente”.
Quizás por eso la foto sigue viva. Los héroes de acción también se gastan, y aun así vuelven. 🎬

