El insomnio del esposo de Gesirlane Alves tiene una razón de ser muy particular: su mujer es sonámbula y en medio de la noche tiene la costumbre de sentarse en la cama y comenzar a realizar acciones motoras complejas propias del estado de vigilia mientras permanece dormida.

En esta ocasión fue cantar “Aserejé” con una mirada perdida que parece sacada de una película de terror, pero con la letra y el baile de un tema que marcó los años 2000.

Las imágenes muestran al hombre despertando sobresaltado y, en lugar de gritar o salir corriendo, se sienta junto a ella y comienza a darle masajes en la espalda intentando calmarla. Una reacción que demuestra que ya está acostumbrado a estos episodios y que ha desarrollado una técnica infalible para manejar la situación.

Finalmente, después de varios segundos de incertidumbre, el hombre logra acostar a su esposa nuevamente y ella continúa durmiendo plácidamente, mientras que él probablemente se quedó despierto el resto de la noche preguntándose cómo había llegado su vida a ese punto.
