Ashton Kutcher, de 48 años, dijo alguna vez algo que pocos actores admiten en voz alta: ser guapo le cerró puertas.
Durante años, Hollywood lo encasilló por su cara antes que por su talento, y él mismo reconoció que eso pesó más de lo que le gustaría en su carrera como actor.


Ahora, dos décadas después de convertirse en un ícono adolescente, aparece junto a su esposa Mila Kunis y su hija Wyatt con un aspecto mucho más relajado, el típico “cuerpo de papá” que ya no responde a ningún estándar de galán de revista.


La pareja, casada desde 2015 y con dos hijos —Wyatt, nacida en 2014, y Dimitri—, siempre mantuvo un perfil bajo respecto a su vida familiar y nunca mostró el rostro de sus hijos en público.

Kutcher pasó de ser el rostro bonito de la TV a construir una carrera como productor e inversionista, quizás demostrando que el talento pesa más que su apariencia. 🤔
