En algunas calles de Japón, una señal amarilla detiene el tráfico con una silueta pequeña y silenciosa: la de un gato. 🐈⬛

No es arte urbano ni decoración. Son señales oficiales instaladas en barrios donde los felinos callejeros son cuidados por vecinos y forman parte del paisaje cotidiano. Japón tiene más de 160 variaciones de señales de advertencia por animales, y en ciertos rincones, el gato es quien protagoniza el cartel.
Muchos celebran esto como un ejemplo de empatía hecha diseño urbano 💚. Otros preguntan si tiene sentido destinar recursos públicos a proteger animales sin dueño cuando hay problemas más urgentes. Mientras tanto, en esas calles, los gatos siguen cruzando — sin prisa, sin dueño, pero con historia. ¿Debería existir algo así en tu ciudad?
