Un argentino se metió solo a la boca del lobo al caminar entre una marea de hinchas mexicanos con la camiseta albiceleste puesta, y lo que recibió fue una lluvia de silbidos y abucheos que no daban margen a dudas.
Para muchos, la reacción fue legítima: “Es el Mundial, cada quien defiende los suyos y así se vive el fútbol”. Para otros, se cruzó una línea: “Abuchear a una persona por su camiseta no es pasión, es falta de clase”.

Los mismos hinchas también silbaron la entrada de las banderas de Argentina y Estados Unidos en la Copa del Mundo ¿Es parte del juego o se pasaron de la raya? 👇

