David Anthony Burke, conocido artísticamente como d4vd, dormía en una casa de arriendo en Hollywood que costaba 15.000 dólares al mes. Hoy duerme en una celda individual segregada del Twin Towers Correctional Facility, el centro penitenciario ubicado en el corazón de Los Ángeles.

No está cumpliendo una condena. Se encuentra en prisión preventiva sin derecho a fianza mientras avanza su proceso judicial. Las condiciones, según fuentes policiales, son deliberadamente restrictivas. Solo puede ducharse un día de por medio, y únicamente en esos días le permiten hacer llamadas telefónicas. Su tiempo de recreación se limita a tres horas por semana, siempre en aislamiento, sin cruzar palabra con otros reclusos. No tiene acceso a televisión.

Lo que quizás resulta más revelador es el estado de su cuenta dentro del penal: está en cero. Sin dinero, no puede comprar ningún artículo adicional y debe conformarse con lo mínimo que provee la institución. Tampoco puede recibir visitas. El mismo artista que llenaba escenarios ahora espera el paso de los días en una celda sin más compañía que el silencio.

